Tres ingenios “especiales” de la comida cubana

DayOwl / Shutterstock.com
0 290

Recibe actualizaciones en tiempo real directamente en tu dispositivo, suscríbete ahora.

- Publicidad -

El cubano no tiene límites… así dicen y al parecer es una verdad que no tienen discusión. Los que nacieron en la “isla más hermosa que ojos humanos han visto” saben que cada día cuenta, por eso han aprendido a hacerlo especial.

Te amo Cuba devela recetas de las cuales no se habla mucho, o no se habla nada, pero que son parte del patrimonio del sabor cubano. Llegaron a la mesa alguna vez, y hoy, aunque ya no se realizan, por lo menos recordarlas da gratitud y por qué no, bastante ganas de reír.

El período especial hizo del cubano un gladiador del día a día, eso nadie lo duda. En cuestión de alimentos todos en la nación se convirtieron en exitosos criadores avícolas, porcinos, ovinos, bovinos y de cualquier tipo de especie animal dotada de bastante carne. Ahora bien… en otras variedades alimenticias hubo que hacer cosas merecedoras del Nobel a la Gastronomía.

¿Recuerdan el fricasé de cáscaras de plátano verde?. Fue un rarísimo placer al paladar. El plátano se hervía, y las cascaras ofrecían una textura con bastante hierro y mucho de fibra vegetal. Con ajo, cebolla, comino y tomate, puesta a la presión, salía un fricasé “único de su tipo en todo el universo”.

- Publicidad -

El arroz, ese alimento que es tan importante para los chinos, pero también para los cubanos, tuvo en ocasiones un sustituto inesperado. Los espaguetis se colocaban sobre la mesa y rodando sobre ellos una botella se hacían del tamaño de un grano de arroz. Después, cocinados “al dente”, o sea, duritos, con frijoles ya ablandados anteriormente, salía un congrí “de película”.

Por aquellos años de invención gastronómica fue que se hizo popular el mapen, o fruta de pan. Seguro recuerdas que, si estaba verde, se podía cocinar como vianda, y si estaba maduro, se freía como al plátano maduro. Las semillas, hervidas, tenían un sabor que se parecía al maní, pero también a la malanga.

Imagino tu cara de asombro si no lo sabías, o de remembranza si lo habías olvidado. El pasado regresa más grande en las páginas de nuestra revista para que seamos cada día Te amo Cuba.

- Publicidad -

Recibe actualizaciones en tiempo real directamente en tu dispositivo, suscríbete ahora.

Translate »