Todo empezó con marionetas: la ilustración de dibujos animados cubanos

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Hoy Te amo Cuba quiere acercarte a la historia de una parte de la televisión de nuestro país, que nos tocó la sensibilidad muy de cerca. Me refiero a los entretenidos animados con canciones infantiles, los mismos, que si nos portábamos mal, nos castigaban a no ver. ¿Quién no cantó Barquito de Papel, La hormiguita retozona, Juan me tiene sin cuidado y muchas más?

Lo que muchos quizás no conozcan es que detrás de todas esos “muñequitos” se encontraba la imaginación, el talento y la mano creadora de Reinaldo Alfonso, quien junto a Hugo Alea conformaron el primer grupo de marionetistas del ICRT cuando allá por el año 1966, se creara la Dirección de Cinematografía este instituto.

Uno de los trabajos más recordados de esta dependencia del ICRT, lo es sin dudas, una serie de cortos didácticos que se le llamó “El profesor y el cosmos” que pretendía enseñar a los niños desde muy tempranas edades informaciones científicas sobre el sistema solar y las galaxias vecinas. También se adaptaron obras de José Martí, que consiguieron un alto vuelo estético.

Por las sombras de las carencias que siempre nos han acompañado, los estudios de marionetas cerraron un buen día sus puertas dejándole a sus iniciadores el deseo de nuevos intentos. Las marionetas se hicieron amigas del polvo y la dejadez de cada rincón de los estudios, guardando con sus maltrechos ropajes, las imágenes de una pasada época de esplendor.

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Por los estudios de televisión andaban de la mano Violeta la del país de la fantasía buscando a Toqui, que se había perdido, porque quería que le ayudara  a bajar a Juan del tejado, para todos, irse a pasear en un barquito de papel.

Lo cierto es que después se realizaron “remakes” de muchas de estas joyitas infantiles, pero ni siquiera el empleo del color, las nuevas tecnologías y los medios sofisticados logran superar en algunos casos, el encanto de aquellas primeras obras artesanales, en blanco y negro, rústicas, pero a los que sus realizadores le imprimieron tanto amor que aún se recuerdan con cariño y nostalgia.

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