No me avergüenza limpiar pisos: la historia de Yoana

Shutterstock.com
0 225

Recibe actualizaciones en tiempo real directamente en tu dispositivo, suscríbete ahora.

- Publicidad -

La idea de estar estudiando toda la vida no le atraía mucho a Yoana, pero les fascinaba a sus padres. Una carrera universitaria y colgar el título en la sala de la casa, constituía una tradición familiar, de esas inviolables que nadie se atrevería a romper; y Yoana no lo hizo.

Se graduó de Ingeniera Industrial, pero el servicio social la tenía agobiada. No veía la hora de terminarlo. Cuando al fin llegó el momento, dejó todo lo que tenía que ver con la vida profesional. Se tomó un tiempo para saber en qué podía ganar dinero y que por demás fuera constantemente.

Los restaurantes y paladares de la ciudad donde vivía, ya estaban ocupados y lo de prostitución tampoco le parecía una buena idea; cuando se disponía a volver al trabajo asalariado, una amiga suya, que tenía un hostal le dijo que necesitaba una chica que le limpiara, que le pagaría 5 dólares, por ser a ella, cada vez que lo hiciera.

La verdad es que no es un trabajo difícil, pero tampoco fácil, hay que dejarlo todo impecable, pero la suciedad no es mucha. Por un momento Yoana pensó que sería un trabajo degradante y todos se burlarían de ella, pero teniendo en cuenta que en Cuba, 5 dólares son 125 pesos en moneda nacional, le resolvería bastante, limpiar tres veces a la semana.

- Publicidad -

Como se trataba de una chica responsable, no tardaron en caerle más trabajos de este tipo. De pronto se convirtió en la limpiadora de la cuadra, mientras sus padres morían de ira y de vergüenza.

Para ella era el trabajo perfecto: terminaba temprano, ganaba dinero y hasta un regalito de los extranjeros.

No me avergüenzo de lo que hago, es un trabajo digno como otro cualquiera y me pagan bien. A mis padres no les parece bien, pero están comiendo mejor y dándose otros gustos desde que limpio en las casas.

*Los personajes y hechos relatados en esta historia son resultado de una obra ficticia del autor. Cualquier parecido con personas verdaderas, o con hechos reales es pura coincidencia.

- Publicidad -

Recibe actualizaciones en tiempo real directamente en tu dispositivo, suscríbete ahora.

Translate »