Muere un cubano a causa de una brutal golpiza por ladrones en El Bronx

Foto: Daily News
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Juan Fresnada, un cubano de 61 años, falleció a causa de una brutal paliza que le propinaron varios hombres en El Bronx, Nueva York, así dieron a conocer varios medios de comunicación.

El hecho tuvo lugar el pasado 24 de diciembre alrededor de la una de la madrugada cuando Fresnada salía de un McDonald’s que se encuentra ubicado en el 3273 de la Tercera Avenida en Morrisania, en compañía de su pareja Byron Cáceres, un joven hondureño de 29 años.

Un grupo de ladrones se acercaron a ellos y les exigieron que les entregaran todo el dinero que llevaban, pero al comprobar que el cubano solamente tenía un dólar, comenzaron a golpearlo de manera brutal.

Fresnada trató de defender a su pareja, algo que molestó a los delincuentes, que estuvieron golpeándolo alrededor de 15 minutos, como se puede apreciar en imágenes tomadas de cámaras de seguridad de la zona.

En las imágenes se puede observar claramente como los agresores patean varias veces en la cabeza al cubano y se turnan para propinarle golpes en su cara y en diferentes zonas de su cuerpo.

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“Mi esposo trató de defenderme. Lo golpearon por 10 o 15 minutos. Como no tenía mi teléfono celular tuve que correr a pedir ayuda. Lo dejaron respirando pesadamente y sangrando de su cabeza. Regresé y lo encontré en el piso. Estaba respirando pesadamente y sangrando de su cabeza. Traté de darle RCP, pero luego un chico dijo que debería parar por lo fuerte que estaba respirando”, declaró Cáceres al NY Daily News. 

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Los paramédicos que llegaron a la escena trasladaron al cubano Hospital Lincoln, pero las lesiones que sufrió eran tan severas que los médicos tuvieron que conectarlo a un respirador artificial.

Los médicos diagnosticaron a Fresnada con muerte cerebral, por lo que sus familiares tomaron la determinación de desconectarlo de los equipos que lo mantenían respirando, pues ya no podían hacer nada más por él y que si sobrevivía quedaría en estado vegetativo.

Cáceres considera que no se trató de un crimen de odio, pues en ningún momento los asaltantes le gritaron insultos relacionados con su orientación sexual, por su parte la policía ha pedido ayuda para identificar a los asaltantes.

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