Frases cubanísimas y jocosas a partir de instrumentos musicales

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Hay un chiste muy conocido en Cuba donde se pregunta qué le dijo una nalga a la otra: “Yo creo que en casa de la pelúa hay fiesta, porque pa’ allá va el calvo con las dos maracas.”

La frase en sí es una lección de lenguaje y vocabulario cubiche, cargada de metáforas y doble sentido. No vamos a decir de qué se trata porque un cubano entiende perfectamente quién es “la pelúa” y el “calvo”.

Acudir a otras palabras para enriquecer el habla popular es algo normal en los nacidos en la Isla. Lo hacen con términos técnicos, informáticos, beisboleros o de diversas temáticas de la vida cotidiana y también ¡con instrumentos musicales!

Te amo Cuba se detiene hoy en aquellas expresiones donde se emplean estos objetos, no ya para producir sonidos, sino significados graciosos y ocurrentes que, a los ojos de un visitante o letrado no se entenderían.

Aquí vamos:

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Violín:

El cubano le llama “dar violín” o “darse violín” al antiquísimo ritual de rascarse los pies. Con una media colocada entre dedo y dedo se hace un movimiento parecidísimo al de un violinista y en vez de producir acordes, da una sensación riquísima que muchos repiten cada vez que se descalzan. Hay quien asegura que “darse violín” es más rico que cualquier otra cosa.

Guitarra:

La guitarra se ha empleado para designar un hermoso cuerpo de mujer. Si fulanita tiene “cuerpo de guitarra” significa que tiene curvas, armonía y es atractiva a los ojos de los varones. Hay también un refrán “no es lo mismo con guitarra que con violín”, que se usa cuando algo por hacer es difícil de consumar.

Flauta:

Por su anatomía fálica, la flauta se asocia con el órgano reproductor masculino. Una invitación a “tocar” o “acariciar” la flauta lleva una carga sexual implícita. Si un cubano dice que a una muchacha le encanta o es buena “tocando la flauta”, se refiere al sexo oral.

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Trompeta:

Un hombre o una mujer “trompeta” es un soplón, chismoso o chivato. Alguien que no es discreto y que se conoce también por “chiva” o “chivatiente” (variantes de chivato), una especie de delator que le gusta hablar mucho.

Timbales:

Este instrumento musical se asocia con los testículos masculinos. De ahí que “tocar los timbales” tenga otra significación. “No vas a ir a la fiesta porque no me sale de mis timbales” o “tiene más timbales que Maceo” son expresiones harto conocidas y escuchadas en Cuba.

Güiro:

Este es un instrumento de percusión muy fácil de fabricar. Los cubanos emplean esta palabra para referirse a la mente, a pensar. Ejemplo: “mucho güiro, pa que no te escaches” o la muy conocida “perdiste güiro, calabaza y miel”.

Maracas:

Por su forma, este instrumento de oscilación originario de África y América Latina, se asemeja al órgano reproductor masculino. De ahí que se emplee en el chiste con que iniciamos este post o en otras conversaciones.

Hasta aquí este inventario. Si existen otras denominaciones o frases cubanas a partir de instrumentos musicales le agradecemos que las incorpore en nuestra sección de comentarios.

Lo que sí es cierto e indudable que el cubano es uno de los máximos aportadores y enriquecedores de la Lengua de Cervantes. Los ejemplos anteriores así lo confirman. ¿No lo cree usted?

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